Lo que el agua no se llevó

Han pasado ya más de 24 horas desde que comenzase la última tragedia que ha sacudido a toda la comarca y las aguas empiezan a volver a sus cauces. Una tragedia humana, aunque no se hayan perdido vidas, se han perdido almas, o se han destapado malas almas. Sinceramente durante los peores momentos de las inundaciones, la mayoría estábamos con la batería justa para saber de nuestras familias y conocidos, y para localizar y estar localizable para ayudar, así como para andar viendo o poniendo cosa en redes sociales. 

Tener la vista apartada del cacharro tonto me a servido para ver más allá, cosas que envidio de los «analfabetos» digitales. Ver a las personas más allá de una foto dentro de un círculo. Ver incluso dentro de las personas. Es como la sensación de ser Superman y tener visión de rayos x, aunque en ocasiones como esta, lo mejor y lo peor de la gente sale hacia fuera y es visible por todo. Bueno, por todo aquel que quiera verlo.

He visto a personas de todos los colores, credos y filiaciones trabajando codo con codo, ayudando a todo aquel que se le podía ayudar con los medios al alcance. Mientras, gente a la que no he visto ayudando, me los he encontrado cuando he vuelto la vista al cacharrito este que estás mirando, poniendo zancadillas, criticando y llorando por tener el agua por los tobillos. O al menos así imagino que deberían estar, lágrimas  o algo  tendrían que tener en los ojos para no ver y ayudar a los que tenían, y tienen por desgracia a estas horas, el agua al cuello.

Sinceramente no me cabe en la cabeza, y ya conocéis que sombreros gasto, que quedando gente y sus seres queridos, mascotas incluidas, perdidos o atrapados, estén preguntando por oficinas de reclamaciones, por ejemplo.

He visto la desesperación en muchos rostros. Desesperación por perder una vida y desesperación por impotencia. El cuerpo de bomberos esta acostumbrado por desgracia a ver toda clase de desgracias, aun así sus caras mostraban desesperación e impotencia. Porque había gente a la que poder ayudar, pero otros muchos a los que era imposible en primera instancia. Es imposible sacar agua de un cubo sin salir del cubo, el agua siempre se quedará dentro, pero es razonable y entendible la desesperación de esas familias que lo ha perdido todo porque su casa está en una nava, y no lo sabían. 

No voy a dar ahora lecciones de geomorfología, pero es normal llegar a entender de valles, barrancos, torrentes… Al menos hasta cierto punto, pero las características kársticas de los paramos paramos alcarreños solo queda al alcance de licenciados, doctorados o frikys, como es mi caso. Hoy en día está todo en internet, asi que al que le interese por qué ha pasado en las urbanizaciones y toda la zona alta de Nuevo Baztán y Villar del Olmo, puede buscar información sobre por qué al «Lago» lo llamaban así los americanos o por qué en épocas lluviosas hay una charca permanente en la Avenida de Madrid junto al helipuerto. En el resto de las urbanizaciones no se forman porque existe una red de alcantarillado, de por sí justita y obsoleta para las actividades cotidianas, como para absorber los más de 100 litros por metro cuadrado que cayeron en poco mas ma una hora. Pero los reproches por su estado, cuándo todo el mundo esté seco y con solución a su problema principal: volver a su día a día y con recibo en mano para machacar al/los responsables.

Oficina para reclama ¿qué?¿Acaso existe alguien tan inteligente como para cuantificar lo que vale una vida en minutos o apenas horas? Hombre, si no has estado perdiendo el tiempo ayudando a otros, puede darte para echar números. Esa es solo sol de las muchas bajezas humanas, Faustos a parte, que te puedes encontrar estos días.

Algunos de los que me conocéis, a parte de Villareño de pura cepa que me considero, sabéis que junto al banco y mi mujer tengo a medias uno de esos trozos de tierra en «villa arriba», como le llaman los troles a la moderna urbanización, según Telemadrid, que se erige sobre la Fuente del Quemao. Sinceramente no tengo mucha prisa en mudarme si quiera temporalmente los fines de semana. Cuando ocurren cosas de estas me ds la sensación de que es un nido de víboras, no un vecindario. No me entusiasma nada estar rodeado de gente a la que sé que no voy a pedirle ayuda si me ocurre algo a mi o a los míos. Porque solo he visto egoísmo: no me ayudan, no viene nadie, no hay información, no hay medios… «no no no»»a mi a mi a mi,»»lo mio lo mio lo mio». Es lo que más he oído y visto.

Cuando uno quiere vivir aislado, el espíritu de los habitantes tipo de las urbanizaciones, hay que estar preparado. Preparado para recibir información, para sobrevivir con tus medios, para no tener que depender de nadie. Y esto es así, tanto que ya comenté a parte del dispositivo de emergencia en Valmores que no esperasen a nadie. Nadie se tragaría el orgullo para ir a una instalación publica a dormir. Y nadie fue. Para salir corriendo si hay fuerzas y medios, pero para ayudar a otros, no.

Auna  trabajando para esos orgullosos y otros muchos más agradecidos, hubo un pequeño ejército de personas que se han pasado mas de 24 horas al pie del cañón. Unos por obligación contractual y otros moral.

Muchos empleados municipales de ambos ayuntamientos han dado lo mejor de sí en unas horas fatales, donde han visto mucha gente querida perderlo todo, han sufrido y todo lo que hayan llorado por dentro habrá salido al llegar a casa. Los responsables electos de la mayoría de grupos, por antagónicos que parecieran, trabajando codo con codo y aportando, no restando, con el agua hasta los huevos, y nadie se embarra por gusto.

Para todos ha sido muy duro. Gente a la que admiro, gente que no ha salido en su mayoría en las fotos de los medios y que son los que más han trabajado y los que más palos se van a llevar, porque solo le parten la cara al que la da, no a quien la esconde. Pero el tiempo pondrá a todos en su sitio.

A los máximos responsables que comparten urbanización, nuestra alcaldesa Lucila Toledo y Jesús Garrido, alcalde «accidental» de Nuevo Baztán, les caerán mas reproches que agradecimientos, pero os aseguro que en cuanto hayan podido pegar ojo, van a ser de las conciencias más tranquilas que puedan haber.

A los troles, solo decirles que el lodo se limpia con agua a presión, pero las conciencias no. Allá con la vuestra.

En las próximas elecciones, habrá que votar al PR, partido de Rappel, o al EGR, Esperanza Gracia Responde, a ver si ellos son capaces de predecir catástrofes o teletransportarse de Francia. Nuevo Baztán, en caso necesario.

Por último, casi me sorprende el despliegue de Telemadrid hoy en los municipios afectados, aunque cuando anoche de madrugada recuperé el Telenoticias 2 y escuché a la presidenta nombrar a Villar de los primeros municipios, a parte de Arganda, empecé a atar cabos… Pero eso para otro día. A lo que voy, es que menos mal que nadie de Pozuelo (el rico, no nuestros vecinos) se ha torcido el tobillo al pisar un bordillo en La Finca, si no nos quedamos sin cobertura informativa. Porque nuestra comarca, solo en contadísimas existe para algo que no sea tragedia. Así pasa, que nos llaman «Villares», «Villa de Olmo»…Por no hablar de «Valdeamores» o que se hayan pasado el día diciendo que la zona del camping de Arganda, era Campo Real, o esa faldilla donde se leía «Alcalde de Camporreal». Un poco de formación e información, por lo menos que algunos parezcáis periodistas profesionales, porque serlo, os pilla lejos.

En una inundación, lo primero que flota, es la mierda. Y parece que hay mucha…

Félix de Tomás González – Villarvivo.com

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